“Diario” de las T.C.P. Hoy:
“Mi Primera Vez”
Escrito por Sabina Salinas Bravo.
Esta es la primera vez que ingreso a estas páginas como “relatora”y por ello se me vino a la memoria una tarde de domingo de hace ya varios años.
Ese día, como siempre, nos quedamos asta tarde en la sede y entre pelambres, tallas y comentarios sobre la recién terminada reunión, nos servimos el tecito y, de repente, la conversación derivó a lo que había sido nuestra “primera vez.”
Nos encontrábamos en ese estado con una imperiosa necesidad de comunicación, de contarnos cosas que hemos callado, de ver que teníamos una intimidad y que podíamos dar rienda a los sentimientos que nos habían embargado en situaciones importantes en nuestras vidas.
Es así que empezamos a contar qué sentimos. Luego de que varias de nosotras contaron su experiencia, llegamos a la conclusión de que habíamos sentido lo mismo, el mismo temor a lo desconocido, la misma ansiedad de llegar a esa cita tan especial, una cierta vergüenza de no saber cumplir con lo acordado, y más encima, no saber gran cosa de lo que tendríamos que hacer. Una de las cosas que más nos llamó la atención fue la morbosa curiosidad que tuvimos todas en general: ¿ Qué era lo que íbamos a encontrar dentro de esa casa? Esa casa que muchas veces vimos desde la calle, ahora cuando buscando una oportunidad de “pega” estábamos a punto de ingresar en una de ellas.
Los nervios nos habían comido viva, tanto que la noche anterior apenas dormitamos y en la mañana apenas probamos el desayuno pero ¿estábamos felices, habíamos encontrado trabajo! Sí, íbamos a trabajar a una casa particular.
Las que tenemos más edad, ese ingreso lo hicimos como “Empleada Doméstica”, otras lo hicieron como “Asesoras del Hogar” y las más jóvenes como “Nanas”. Denominaciones en que nada concuerdan con el trabajo que nosotras ejercemos. Y no puedo evitar el hacer un comentario sobre estos nombres: ¿habremos sido salvajes antes? Porque lo de doméstica lo asocio a las mascotas. Si nos hubieran llamado “empleadas del hogar” o empleadas domiciliarias” hubiera sido más acorde…En fin, luego nos llaman asesoras, oigan ¿nosotras no hacemos asesorias en las casa, ejecutamos un trabajo! Además nos tendrían que pagasen buen billete, tal como lo reciben los asesores, ¿o no? Otra denominación que no nos agrada es el de “nana”, ese apelativo nos quita identidad, cada una tiene nombre propio. Nosotras somos trabajadoras de casa particular: TCP. Ese es nuestro oficio y lo realizamos en un lugar determinado.
Retomando el tema central, también coincidimos las que ahí estamos, unas 9 personas, en que habíamos terminado la jornada con una tremenda desazón. Unas entre otras cosas habían comido “bien” en comparación a lo que tenían para comer en casa. Estamos hablando de haber ingresado a trabajar a un lugar “muy pirulo”-de gente bien-.Hoy a veces lo hacemos en las casa de las vecinas o familiares, con tal de tener algo de plata. Desde luego la comparación con esa casa resulta, para nosotras, muchas veces abismante.
Otra cosa que no puedo dejar pasar es que en Chile es tan largo y tan diferente en su ancho, largura, extremos y zona central, que las situaciones de trabajo son muy distintas, al igual que las rurales que vienen a la ciudad. Ese es otro tema que espero tratar más adelante, ya que estas notas llevan la finalidad de darnos a conocer y al mismo tiempo cambiar la visión que la comunidad tiene de nosotras, las TCP.
Como se podrán haber dado cuenta, esto no pretende de manera alguna ser notas de gran impacto, sino sólo conversaciones sencillas del diario vivir de nosotras, ya que las considero necesarias para irnos conociendo y mejorar las relaciones humanas, tan deterioradas hoy en día.
Como se me ha dado la oportunidad de darnos a conocer al mundo de una manera diferente a nuestro quehacer cotidiano, es que me he atrevido a aceptar este desafío, de salir a la luz pública, que aunque nos califiquen de “un mal necesario”, somos muchísimo, pero, muchísimo más que eso.
Hasta la próxima.

Espero que les guste, esto es nuevo para mi, cuesta pero se puede.
Querida copañera:
En estos tiempos de neoliberalismo salvaje, todos los trabajadores somos "un mal necesario", seguimos siendo los que levantamos un pais, hundiendonos dia a dia en la mas absoluta miseria.
Leia tu comentario acerca de las denominaciones que reciben en tu oficio, y fijate que aquellos que trabajamos en el area del arte, jamas somos reconocidos como trabajadores de la cultura, y muchas veces el termino "artista", es utilizado de forma despectiva. El poder siempre necesita descalificarnos, que ni sepamos quienes somos ni quienes nos rodean: NANAS, BUFONES, SIRVIENTAS, ARTISTAS etc, son calificativos desesperados, ya que siempre le han temido a nuestro verdadero nombre: TRABAJADORES.
Sigue adelante compañera!!!!!!
Desde la Argentina, un trabajador de la cultura
Alejandro
Hola querida amiga:
Primero deseo felicitarte por este gran paso, el `publicar historias de vida es lo mas gratificante y educador que pueda existir. El mundo de las TCP no estan diferente a los otros oficios o trabajos hechos por trabajadores y trabajadoras de este país una labora dificultosa, sin reconocimiento, pero necesaria y es aqui en donde me quiero centrar. Para nosotras las mujeres es de suma importancia la reveindicación de nuestros derechos, sobre todo los derechos laborales, no es menor que el 51% de la población sea la más pobre, la que menos gana y la más asediada sexualmente. Por esta razón nuestra voz debe alzarse con ese proposito, la de mejorar nuestras condiciones laborales y establecer relaciones de resperto mutuos entre trabajadoras y contratantes. Tu eres una mujer reinvidicadora de derechos por eso te insto a que sigas ocupando este medio para contar tus historias y vidas y de paso denunciar abusos y maltratos. cuidate, te quiero mucho. Mónica.
Hola Sabina, me gusta mucho que luches por los derechos laborales de nosotras las trabajadoras de casa Particular, igual a mi me gusta luchar por la igualdad de las demas personas, ya que nuestro trabajo es tan, paro tan importante, pero tan poco reconocido, aun vivimos en el tiempo de la colonia de la esclavitud, o sea trabajar de sol a sol con salud o sin ella, sin un horario claro y definido, con sueldos miseros.-bueno se decia que con la concertacion vendrian cambios para todos los trabajadores mas desposeidos y no asido asi los empresarios mas abusan de sus trabajadores y para no quedar cesantes aguantamos todos los abusos elpobre morira pobre entregandoles los pulmones al rico y el rico muerto de la risa se hace mas rico gracias a nosotros los trabajadores
Sabina, soy el marido de Berni, he leido junto con ella este articulo, me parecio muy interesante, el de tu amigo Mario, como lo que escribiste "sobre Mi".-
He quedado muy imprecionado, no hay duda que tienes la sabiduria y el talento que da el tiempo, entiendo que has aprovechado bien tu tiempo, me recuerda la parabola de los talentos y tu los has trabajado y no los has escondido.-
Sabina un fuerte saludo, sigue adelante y que Dios te bendiga mucho y te de sabiduria y fuerza para luchar por tu causa que es la de muchos.-
Recibe cariños de Berni y mios,
Josué.-